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La noche negra de Alito

El Otro PRI

La amenaza de Amlo

Resulta que...


La noche negra de Alito

Cualquiera podría pensar que Alejandro Moreno vivió los peores momentos de su carrera política la noche del 1 de Julio de 2018, ahora que la erosionada lealtad de su círculo más intimo ha ido revelando el minuto a minuto que se vivió aquel domingo en el búnker del exgobernador.


Aquella fue una colección de escenas digna de una película de Tarantino: gritos, golpes, celulares volando, mesas de vidrio estallando en mil pedazos y un cardiólogo sedando a la vena al líder, imágenes que el tiempo no ha logrado borrar de las retinas de sus más cercanos colaboradores.

Pero no, aquella noche en que vio cómo se desmoronaba su proyecto político en Campeche a manos de su peor enemigo, no ha sido la peor noche de su vida, al menos de su vida adulta.

La peor noche la acaba de vivir recientemente en un evento social en Campeche, escenario donde hasta hace poco era el centro de atención. Quienes le conocen saben que el verdadero sueño de juventud de Alito no era ser gobernador o presidente, sino ser un miembro distinguido y respetado por la sociedad campechana, aquella que siempre le marginó cuando era joven.


Esa aceptación social fue algo que Alito logró vivir al menos artificialmente durante los primeros años de su gobierno, fue feliz en el espejismos de las loas de un círculo social que no perdona a los que nacen fuera de él y que sólo rinden reverencia, obligada y a regañadientes, al gobernador en turno.

Y lo que tenía que ocurrir, ocurrió, sonaron las campanas del fin de sexenio, y Alito se vió como su carroza comenzó a convertirse en calabaza en el peor escenario posible, el evento social de mayor relevancia en los últimos años en Campeche.


En ese evento, fue testigo de cómo personas que formaban parte de su “Entourage” social, que reían a carcajadas de sus chistes, que le pasaban servilmente los bastones de golf y que le rodeaban en cada evento social, le dejaron sólo. Ahora, ese mismo grupo de personas se tomaban fotos con la gente cercana a los nuevos aspirantes.


El momento, según relatan, fue de lo más incómodo, Alito vio como una a una, todas las personas que asignaron a su mesa se fueron parando a platicar con otras personas, hasta dejarlo sólo, el exgobernador no pudo tolerar permanecer en una mesa vacía más de 30 minutos, y finalmente, se fue del evento.


La ingenuidad se paga cara, la lealtad de los “empresarios” que viven del gobierno, es a la silla, nunca a las personas que la ocupan. El rey ha muerto, viva el rey.


El otro PRI

Existe un PRI que no ha muerto, uno que aún se mueve silenciosamente entre los vacíos de poder, un PRI viejo pero efectivo, mañoso pero letal, ese “otro PRI” está activo y ha empezado a poner en marcha su maquinaria política con un objetivo marcado, la derrota del PRI de Alito.


Hablamos del PRI de Manlio Fabio Beltrones, de Osorio Chong y de Gamboa Patrón, peligrosa combinación de pesos pesados de la política que Alito logró coleccionar como enemigos, a base de perfidias y traiciones.


Hoy ese PRI, el de siempre, aquél que gobernó durante 80 años este país, ha puesto como objetivo prioritario el derrocamiento de Alito por la via de la derrota electoral. Manlio Fabio Beltrones ya se ha puesto manos a la obra para que Alfonso Durazo se alce con la victoria con las siglas de Morena en Sonora, uno de los pocos lugares donde el PRI podía ganar.


¿Alguien ya se ha puesto a analizar, que todos ellos podrían ya estar trabajando para hundir a Alito en Campeche? Se sabe que el talón de Aquiles de Alejandro Moreno es Campeche. Una derrota de Alito en su estado natal podría ser la “puntilla” que ellos esperan para eliminar lo que consideran la peor amenaza que ha tenido el tricolor desde su fundación.


No hay que perder de vista que este “otro PRI” tiene una enorme capacidad operativa en Campeche, Gamboa opera a partir de la estructura de Raul Pozos, quien ya ha renunciado al tricolor, Manlio tiene en Ortega Bernés y su omnipresente operador, Roberto Sarmiento, el control de buena parte del estado; y Osorio Chong tiene los recursos económicos suficientes para financiar la operación.


La tormenta perfecta sobre el PRI en Campeche está puesta y sólo hace falta un ingrediente para consumar la catástrofe, que designe a su sobrino Christian Castro como candidato a gobernador, algo que según la gente cercana al líder priísta, es una posibilidad real. Aunque parezca mentira.


Quizá después de todo no haga falta que el “otro PRI” intervenga, Alito puede perder Campeche sólo, sin necesidad de ayuda.


La amenaza de AMLO

El martes pasado ocurrió algo que pudo pasar desapercibido para muchos, pero no para Alejandro Moreno, que sabe reconocer mejor que nadie una amenaza cuando la recibe.


Sucedió en la habitual conferencia mañanera del Presidente, donde un reportero que no se identificó, pero dijo ser “del sureste de la república mexicana, para especificar, del estado de Campeche, Campeche (sic)” hizo una pregunta al Presidente.


Todo estaría muy normal si no fuera porque a ese periodista le delatan dos cosas, que nadie le conoce en el medio periodístico local y que su acento no suena muy campechano, suena más bien a que AMLO se hizo la siguiente “autopregunta”:

“En julio de 2019 el exgobernador de Oaxaca Ulises Ruiz denunció ante la FGR al dirigente nacional del PRI Alejandro Moreno Cárdenas, el mismo que aseguró en Campeche que lo iba a educar y se ha referido a usted como un ladrón y un bandido. En la denuncia que presentó el exgobernador de Oaxaca por anomalías en su declaración 3 de 3 y por un probable enriquecimiento ilícito, señala que el valor 16 inmuebles que adquirió entre 2012 y 2015 no coincide con el valor comercial de esos inmuebles, y existe una diferencia superior a los 103 MDP. La pregunta es ¿Usted sabe o tiene conocimiento cómo va la investigación de la FGR ante esta denuncia?

La respuesta de AMLO, después de esta pregunta, fuer muy reveladora, el Presidente se colocó en una posición de superioridad política y moral, indicando que se reservaba el derecho de opinar porque responder tendría consecuencias que contaminarían el proceso electoral que se avecina.


El mensaje estaba enviado y el destinatario era Alito.


Resulta que…


... el PRI anda tan desesperado buscando mujeres con quienes llenar las cuotas de género para el 2021, que llegaron al grado de acercarse a FOB para ofrecerle a su hija una candidatura, la cual fue cortés pero firmemente rechazada.

... en el último evento social de Campeche, al invitado más cercano a Eliseo, le empezaron a salir muchos fans, de esos que duran seis años.

... menuda sorpresa se llevaron Rocío, Cecilia y Layda Sansores, cuando en la reunión celebrada en México para definir el método de selección de candidato, se presentó Renato Sales, invitado por Mario Delgado.

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